14.8.11

Causa Perdida

Cuánto dolor me causas, vida mía,
que por fin he logrado enamorarte
y luego me dices que te vas.
Cuánto dolor me causas, amada mía,
porque no puedo retenerte;
no puedo más que soñarte.
Hasta siempre... enamorado
de una causa perdida.



Jean Machuca
(agosto de 2008)

Eterno

Y ahí estaba yo,
creyendo ser el mismo
cuando de pronto vi
que ya no lo era
No era yo, sino otro.
Otro que habías cambiado por mi.
Yo desde allí,
quieto en el abismo
observaba como me mirabas
y me decías "te adoro"
mientras yo, despierto, sonreía
Ya no siento nada,
porque ya no me quedan sentimientos,
ningún pensamiento pasa por mi mente,
estoy muerto en vida
porque mi alma y mi mente
son tuyas ahora.
Ya no soy mi propio dueño,
ahora sólo formo parte de tu sueño.
Soy tu fantasma y tu esencia,
soy tu lujuria y tu poesía,
soy todo lo que sea tuyo;
Tus propios sentimientos
y tus emociones
son ahora mías.
Y yo te digo "te adoro"
mientras tú me miras
y me besas el alma,
que ya no tengo,
y me acaricias,
y me desarmas
y vuelves a devolverme
de a poco lo que me has quitado
y yo te digo "te amo"
mientras tú, despierta, me sonríes



Jean Machuca
(agosto de 2008)

Sensación

A cada momento tengo
la misma sensación que tuve hace años
cuando me besabas con tu boca al viento
y tu abrazo eterno
me hace recordar cuanto te extraño.


Jean Machuca
(agosto de 2008)

29.7.11

Sursum Questus

Yo conozco tu obras,
Yo lo he visto, nadie me lo contó.
Yo he visto los fracasos que has tenido,
yo conozco tus falencias, tus problemas
yo te vi cuando te faltaban las ideas,
yo estuve allí, nadie me lo contó.
Yo te vi ofrecerle caricias a tu madre,
yo te vi ayudando a tus hermanos,
yo te vi cuidando a tus hermanas,
yo fui quien te encontró cuando nadie te buscaba.
Yo conozco la furia de tus ojos,
yo sé lo que te gusta y lo que no.
Yo siento cuando sufres por nosotros.
Yo veo tu fuerza y tu vigor.
Yo te vi sufrir por tu familia.
Yo lo he visto, nadie me lo contó.
Yo aprendí de ti lo que es trabajo,
yo aprendí de ti lo que es amor.
Yo aprendí de ti a ser valiente.
Yo aprendí de ti a ser feliz.
Yo aprendí de ti a enseñar con el ejemplo.
Yo aprendí de ti a ser honesto y soñador.
Yo aprendí de ti que no hay abandono sin pobreza.
Yo aprendí de ti que no hay soledad si hay perdón.
Yo aprendí de ti que las distancias están en el corazón.
Yo aprendí de ti a amar primero.
Yo te vi pedirle al cielo que yo no muriera,
yo estaba contigo porque tú me buscabas.
Yo vi como diste tu sangre a un ingrato ministerio
yo te vi uniendo familias, y nadie te agradeció.
Yo te vi enseñando a quien no sabía.
Yo estaba allí cuando nadie te llamó.
Yo vi tu espalda atropellada,
yo vi cómo nos decías que nos amabas
yo te vi peleando por nosotros.
Yo lo he visto, nadie me lo contó.
Yo estuve allí cuando te dejaron solo.
Yo te vi alejando de nosotros a los que causaban dolor.
Yo vi cómo renunciabas a tus placeres,
yo vi lo importante que para ti es nuestro amor.
Yo te vi llorar junto a mi madre,
Yo te vi reír porque ella reía.
Yo te vi abrazando nuestras vidas
Yo lo vi, nadie me lo contó.
Yo te vi consolidando tu matrimonio,
Yo te vi en la calle, trabajando bajo presión.
Yo te vi crear una hermosa familia,
yo te vi crearnos un propósito en la vida.
Yo vi cómo fuiste leal y buen amigo.
Yo vi cómo me apoyaste de corazón.
Yo entiendo que necesites alabar a un dios,
Yo entiendo que necesites una religión,
Yo lo entiendo porque tú no has tenido
el padre y la madre que he tenido yo.
Yo entiendo lo difícil que es para ti ver buen futuro.
Yo entiendo que no veas ahora un buen pasar.
Yo entiendo que no sepas tantas cosas.
Yo lo entiendo porque tú no has tenido
la buenísima vida que he tenido yo.
Yo quiero que nos sigas amando.
Yo quiero que nos veas como equipo,
yo quiero que nos sigas liderando.
Yo quiero que renazca tu pasión.
Yo veo lo bien que nos irá,
Yo veo venir la gran bondad.
Yo te veo morir en un lejano futuro,
Yo veo cómo tus ojos y tu rostro brillarán,
Yo veo cómo todos tus deseos se cumplirán.
Yo lo veo, lo veo tan claro... porque
yo conozco tus obras,
yo lo he visto, nadie me lo contó.



Jean Machuca

24.4.11

Dios, nos vemos en Semana Santa

¡Buenos días Dios!
Después de tantos años,
creo que es momento de
pasar por tu oficina.
No te traigo reclamos ni agradecimientos
Ninguna carta de plegarias ni deseos
Simplemente paso a saludar, y si quieres...
te cuento de mis viajes.
He recorrido bellos lugares,
he viajado por muchos amores,
he llorado y reído por montones.
Troté y cabalgué por tantas pasiones,
que te dejarían un nudo en la garganta.
Conocí personas buenas, malas y feas.
Estuve en las nubes del recuerdo...
La vista es preciosa y nostálgica.
Anduve por los caminos del deseo,
y te puedo decir que algunos se cumplieron.
Vi con mis propios ojos la llanura de la envidia,
pero no caminé por allí,
porque es camino que cansa a los hombres de lucha.
Fui encarcelado en la prisión del romanticismo,
condenado por mis delitos pasionales,
en mis años más inquietos.
Cuando salí del encierro, anduve errante
por senderos de hielo y cenizas
Mi corazón se revistió de fuerza y coraje
Mis pulmones se llenaron de furia,
y mis amores se fueron desvaneciendo
El dolor instaló su cama
en donde guardaba el hambre de ser feliz
Después llegué al mundo de los libros.
Allí conocí a la Poesía, quien me enseño a escribir.
Amablemente me refugió en su casa
y me presentó a sus amigos más queridos.
Ellos me convirtieron en poeta y me hicieron inmortal.
Entonces comprendí que mis viajes habían tenido sentido.
Luego bajé a la Tierra, de visita.
Vine porque quería estar más cerca
de aquellos mortales ingratos,
de fe insuficiente para ver el futuro.
Ya he recorrido tres países,
y un cuarto que no tiene piso.
En uno de ellos, conocí a una musa,
porque todos los poetas deben tener una.
Yo tuve más de una, y más de alguna
no lo supo siquiera.
La Luna, el Sol y el Viento,
estuvieron de acuerdo,
en que nos amáramos;
Ella se había convertido en mi ángel,
pero a la Tierra no le pareció
bien nuestra unión y tembló de miedo.
Y, mientras tanto, una ilusión ajena
se apoderaba de mi.
Mi estancia en la Tierra fue dolorosa y malgastada,
hasta que encontré la puerta
al Templo de la Sinceridad.
Busqué cerrajeros para abrirla
pero nadie podía.
Eran simples mortales...
almas inmaduras y complejas,
que no podían ver más allá.
De pronto, la puerta se abrió desde dentro...
y ahí estaba ella, la sirena de mis mares.
Tanto iluminaban sus ojos mis alivios,
que el dolor despertó y se levantó de su cama
Y comenzó a luchar con el brillo de su alma.
La Tierra estaba contenta.
El Sol, la Luna y el Viento, conformes.
Pero ahora el Tiempo era mi rival más poderoso.
Tantos viajes realicé,
que mi familia ahora estaba lejos.
Los he ido a visitar,
con sentimientos de obsequio.
Pero el Tiempo se ha encargado de competir conmigo,
y ahora vamos codo a codo.
Sabes, Dios... ¡Sí hay algo que te pediría!
Todos lo hacen, no veo por qué yo no podría.
Que todas las personas que alguna vez me han querido,
sean queridas y beneficiadas.
Que todos los que me han acompañado, sean acompañados.
Y que seas árbitro en mi actual pelea con el Tiempo,
para poder hacer un alto en mis viajes...
y quedarme con Ella,
y que Ella quiera quedarse conmigo.
¡Bueno Dios, me despido!
Nos vemos en Semana Santa y,
si me acuerdo... algún que otro domingo.



Jean Machuca

19.4.11

Si tan sólo...

Dicen que todas nuestras relaciones
sentimentales tienen algo en común.
Las mías parecen haberme olvidado,
se desvanecen en la nostalgia como la espuma
de las olas en la orilla de la playa.
Es por eso que será fácil para ti
hacer que lo nuestro perdure más tiempo,
y a la vez, será muy intenso nuestro bienestar.
Nada romántico a nuestro alrededor,
nada siniestro ni difícil de entender.
Solamente el deseo de volvernos a ver
a menudo y de vez en cuando.
Sólo tu sonrisa brillando en mis ojos
y mis labios queriendo los tuyos.
Mírame próntamente
y besa mis manos con tu silencio.
Dime que no necesitas mis deseos lujuriosos.
Dame una oportunidad más para enmendar el error
que nunca podré remediar,
de no haberme lanzado a tus brazos
en el mismísimo primer segundo en que te conocí.
Esa alma que tienes es tan sincera
que no me ha cuestionado jamás.
Esa energía que está en tu interior
es la que ilumina mis recuerdos.
¿Ves como no tendrías dificultad
alguna para enamorarme,
si tan sólo quisieras?
Si tan sólo me quisieras...
Si tan sólo yo quisiera...

3.3.11

Estrella Fugáz

¿Qué oscuro secreto me ocultas;
Oh, reina de lo difuso?
Llegaste a mi vida sin avisar,
cual inspiración llega al poeta;
y tus palabras llenaron mi alma,
como los versos de un poema.
Haces que la línea entre mi realidad
y lo mágico se desdibuje.
Yo admiraba a la noche,
tal como a cualquier otra noche.
Me dolían ya los ojos
de tanto mirar la luna.
Y de repente, cuando todas las estrellas
parecían brillar con la misma intensidad,
te ví iluminarlas como ninguna
al mirarme fíjamente a los ojos.
¿Qué asombroso encantamiento
has vertido sobre mis hombros;
Oh, hada de los cielos?
Has bajado como un rayo silente y luminoso,
pero penetrante e hiriente,
quemando mi entorno.
Con tan sólo dos palabras tuyas
he visto el futuro.
La tierna escena en que nos besamos,
con el atardecer en la playa como escenario,
caminando juntos y abrazados
hablando de nuestras vidas y besándonos,
amándonos mucho, haciéndonos regalos,
coqueteándonos como si fuera el primer dia,
la primera cita que siempre soñamos...
y deseándonos a tal punto que causamos envidia,
y todo aquel que nos mira dice:
miren... allí van los tortolitos,
como el corazón de dos palomas siameses
volando juntos por siempre.
Pero vuelvo al presente y no te veo conmigo.
Veo tan sólo aquel deseo ferviente,
incontrolable, inalcanzable, inasumible... indeleble,
ineludible, inconmensurable... de oír tus suspiros.
Miro a mi alrededor y tan sólo veo
la fantástica forma en que has cambiado mis pensamientos,
pero yo no me conformo con la fantasía, amor mío.
Lo mío es el mundo real, el tacto, la piel... el saber amar.
No soy de los que les gusta mirar sin tocar,
ni desear sin intentar obtener aquello que desean.
Tus promesas de apogeo me torturan...
Lo nuestro, así, ya no puede continuar.
Amo ahora tanto a nuestro sueño,
que permanecerá siendo sólo eso, un develo.
Un mágico lugar en donde pude comprender
que nuestras vidas son montón de años escritos
en una hoja llena de sentimientos encontrados,
en aquellos lugares que nunca estuvimos,
aquellas sendas que nunca recorrimos,
y aquellas palabras tan llenas de amor
que nunca nos dijimos...
Y te miro en el cielo, y te veo brillar.



Jean Machuca

6.2.11

Las huellas de un tango

Caminaba junto a ella una noche
llena de estrellas, llena de melodía
Sus palabras eran, cada una, una caricia
En eso de tanto caminar,
ella me cuenta de un lugar,
en donde suena un bello tango
Al ir tras aquel delirio,
veo un bar, un teatro y unas mesas
Nos ubicamos en una de ellas
Yo pedí unas copas de vino...
¡No -dije- mejor una botella!
Sonaba en vivo aquel tango: Por una cabeza
Carlitos Gardel, hijo de las estrellas
Yo solo miraba aquel ángel de tanta belleza
que me cantaba de frente, la dulce frase, aquella...
-Tu boca que besa, borra la amargura, calma la tristeza-
Luego brindamos por nosotros,
por que nunca acabase aquel momento
por que nunca se esfumara aquel destello
que dejó teñido de vino, y tango nuestro corazón.
Y aunque cambien los relojes y pasen ya los años,
no hay tiempo que borre las huellas de un tango.
De ese, nuestro tango. De aquella, nuestra pasión.



Jean Machuca

27.11.10

El diablo que más sabe por viejo

Cuenta la historia de aquel diablo
que era mas viejo que el diablillo
que era mas astuto con vocablos
que andaba festejando sus martirios
Cuenta que el diablillo era macabro
Habla de una ninfa que sufría
Llantos y penumbras le avenían
por ser la triste amiga de lo amargo
Rosa era el color de sus mejillas
Tierna era su voz y su sonrisa
hasta que topóse con el diablo
que, astuto, su ayuda le ofrecía
Ella le contaba sus deseos
esos que el diablillo no sabía
El diablo aprovechóse del secreto
elaborando una artimaña con delirios,
El intento era tan rápido y sencillo,
que el diablillo jamás lo había entendido
El silencio, martillazo en el espejo,
El diablillo que a la ninfa había perdido
El diablo que más sabe por viejo
que una ninfa fácil cambia a sus amigos
y un diablillo siempre pierde por esquivo



Jean Machuca

14.11.10

El tiempo y las mujeres

Para las mujeres el tiempo se mueve según su edad
Para las de veinte el tiempo es más lento.
Antes de los veinte eran más entusiastas.
Cuando llegan a los treinta el tiempo es más rápido
Entre los veinte y los treinta estaban indecisas
A los cuarenta ya tienen todo claro
Entre los treinta y cuarenta eran muy impacientes,
se acordaban de sus veinte gloriosos y tranquilos,
en que todos los hombres querían tenerlas,
se acordaban de aquel que les prometió sonrisas
pero ellas escogieron otro camino,
ahora mejor, mucho mejor...
Es común en las mujeres aceptar sus decisiones,
criticando sus acciones sin mirar por las razones
Yo no sé mucho de mujeres
pero ahora estás aquí, mirándome a los ojos... Y mis ojos te ven.



-Jean Machuca
(27 de noviembre de 2010)


7.10.10

Te quiero

No poder decir "te quiero" es un castigo,
decidir no hacerlo es una injusticia.
Decirlo a cualquiera no tiene sentido.
No ser correspondido es una desdicha.
Te quiero, te quiero... mi amor, mi vida...



Jean Machuca

Ausencia

He aprendido día a día
a extrañar a los queridos
Cuando se van están mas cerca
son mas fuertes los lazos
ahora que ya no están
Tu ausencia me dejó la boca seca
Sin ganas de pronunciar las palabras
Como un rayo, como un cometa,
viajaste a las estrellas
y me dejaste aquí,
viviendo solo mi vida...
Como un cubo de hielo en un frasco
está mi corazón sollozando,
pidiéndole a Dios por tu bienestar.
Sabiendo que estás mejor que yo,
en un bello lugar...
Como un rayo, como un cometa,
fuiste dejando tu estela
haciendo a todos sentir
que ahora estás mas cerca
Tus enseñanzas dejaron en mi alma
tus hábitos antiguos, tu templanza...
tus anécdotas de esfuerzo,
tu sonrisa llena de calma
Como un cofre cerrado
has quedado en mi recuerdo
Sé que algún día
volveremos a vernos.
Pero hoy no... hoy no.
Tengo aún la tarea de seguir tus consejos.



Jean Machuca

12.9.10

El poeta y el hada

Mientras contemplaba el océano desde la playa el poeta vio un hada sentada en la línea del horizonte. Le preguntó qué veía desde allí, a lo que el hada respondió: mejor lo sabes tú que yo, que ya has estado aquí tantas veces. Pero el poeta insistió diciendo: es que cada vez que uno está ahí se ve algo distinto.



Jean Machuca

11.9.10

Un antes y un después

Antes no me importabas
Ahora te echo de menos
Antes yo no te quería
Ahora quiero verte más
Antes no te conocía
Ahora no lo puedo evitar
y cada pedacito nuevo
que voy descubriendo en ti
me gusta aún más que el primero
Has invadido mi entorno
Has hecho tuyos mis huesos
Antes no significabas nada
Ahora formas parte de mi ser
Has dividido mi vida
en un antes y un después
Antes de ti ya no hay nada
Ahora tú motivas mi quehacer



Jean Machuca

1.9.10

Aún te extraño

Echo de menos cuando éramos cariñosos
¡Hace ya tanto tiempo...!
Tus ojos brillaban cuando me miraban
Tus oídos estaban atentos a mis palabras
y yo te sonreía cuando me hablabas
Pero hoy sólo piensas en ti, y yo en mi
Ahora, cuando estás conmigo, tú quieres huir
En vez de soñar juntos bajo la tenue luz de luna
Tú solo quieres estar lejos de aquí,
y yo no me animo a dejar de verte sufrir
Echo de menos cuando éramos amorosos
¡Ha pasado demasiado tiempo!
El sol brilla ahora con otros antojos
Cánticos nuevos con bellos elogios
A mi no me gustan aquellas...
que dices que gustan a todos
Echo de menos verte sonreír
Extraño tus dedos tocando mi rostro,
y tus labios pronunciando... la palabra "feliz",
y diciéndome: te quiero, aún pienso en ti.



Jean Machuca